Disputa en la Unión Industrial: el Gobierno mira de reojo el avance macrista y hablan de un golpe de Technit

La nueva conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) ya salió a plantar bandera contra el Gobierno y corrió de la cúpula a las figuras cercanas al oficialismo que de inmediato levantó la voz y advirtió por un avance macrista en el sector. El representante textil y diputado nacional del Frente de Todos, José Ignacio de Mendiguren, apuntó contra el nuevo presidente del organismo Daniel Funes de Rioja y denunció la injerencia de Technit en el armado.

«Funes de Rioja no es un industrial, es un abogado laboralista. No tenemos a nadie que nos represente», señaló en declaraciones a C5N y, tal como lo había hecho horas antes ante los integrantes de la UIA, denunció que la nueva conducción vetó su participación en el comité. Por lo bajo, los nuevos dirigentes señalan que el rol político del legislador atenta contra los intereses del sector y señalaron que al Congreso va a votar con el chip oficialista.

«Soy un industrial en la política, no un político en el sector industrial», dijo el diputado todista que está con licencia parlamentaria. «Igualmente este pensamiento no es de toda la UIA, gran parte dice que se necesitan más diputados de la industria. Pasa en Brasil y en Estados Unidos, lo demuestra el sindicalismo, pero lo usan como excusa», manifestó De Mendiguren y tildó a la situación como una «persecución» hacia su persona.

En el comienzo de la jornada de ayer durante el acto que oficializó la asunción de la nueva dirección, el representante del sector textil había señalado que había dialogado en reiteradas oportunidades con Funes de Rioja y le había manifestado que su participación sería un «valor adicional» a la gestión.

«Vos me dijiste que veías muy bien mi presencia en el comité. Es más: me dijiste que era un valor adicional mi experiencia parlamentaria porque eran muchas las leyes que hoy complican a la industria. Y me dijiste que era un valor que yo presidiera un banco de inversión. Después no sé qué pasó. No nos podíamos comunicar: te pedía permanentemente, en honor a lo que tenemos, a los años, comunicarnos», se descargó en el acto de industriales.

Además, señaló que detrás de este cambio estaba la mano de Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint y cercano al expresidente Mauricio Macri: «Llamé al señor Paolo Rocca y le dejé diez mensajes, porque cuando yo era presidente de la UIA él me llamó varias veces para que le solucionara enormes problemas que tenía con el gobierno nacional, y así lo hice. Pero, no tuve respuesta», había manifestado también en el cónclave.

«¿Se ataca ahora mi honorabilidad? Nadie la puede cuestionar. Yo nunca pagué coimas, y por eso nunca tuve que confesar en un juzgado haber pagado coimas. No acepto que personas que hoy se sientan en ese comité cuestionen mi honorabilidad», apuntó después un De Mendiguren ofuscado y con la voz entrecortada. «No se si con esto Paolo Rocca le declara la guerra al Gobierno, sí se que hay una pelea con la interlocución del Gobierno. A muchos no le gusta que la UIA sea interlocutora», manifestó.

Fuente: elintransigente.com,

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