El Gobierno destacó el acatamiento a las medidas y apuesta al cumplimiento estricto para bajar la curva

Las medidas comenzaron a aplicarse ayer, tras una semana que marcó hasta el momento el récord histórico de casos diarios de coronavirus.

El gobierno nacional destacó el alto acatamiento de las medidas restrictivas que entraron en vigencia el viernes para mitigar la expansión de la segunda ola de coronavirus en el país; entre ellas la prohibición de circular entre las 20 y las 6, y apuesta a que el estricto cumplimiento de las disposiciones en las próximas dos semanas ayude a estabilizar la curva y bajar el crecimiento exponencial de casos registrados en los últimos días.

 

“El viernes el acatamiento fue muy alto. La inmensa mayoría de la gente percibe la dimensión del problema. Advierte que se expone estando en lugares donde hay mucha aglomeración de personas. Yo agradezco a todos y a todas que me ayuden en este momento minimizando la circulación y los encuentros sociales”, dijo Fernández en una entrevista con el sitio Data Clave.

  

Medidas que no podían esperar

Desde el viernes, rige en el AMBA la prohibición de circular entre las 20 y las 6 de cada día, con excepción de los trabajadores esenciales, en tanto que los locales gastronómicos deben cerrar sus puertas a las 19 y luego podrán continuar con la modalidad ‘take away’.

Durante un período de 15 días, y para intentar mitigar la propagación de los contagios, también están cerrados los centros comerciales y shoppings, y suspendidas las actividades deportivas, recreativas, sociales, culturales y religiosas en lugares cerrados.

 

Las medidas comenzaron a aplicarse el viernes, tras una semana que marcó hasta el momento el récord histórico de casos diarios de coronavirus, como así también un progresivo aumento del voltaje político de confrontación.

 

El Presidente entendió que no se podía “esperar más” para tomar nuevas medidas, luego de sentirse “decepcionado” por la ambivalencia del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

 

El viernes, durante una conferencia de prensa realizada en la Quinta de Olivos, el Presidente brindó pistas sobre el proceso que lo llevó a decidirse por la profundización de las acciones para mitigar la circulación viral y que encuentran un fundamento epidemiológico y también uno político.

 

El pasado 3 de abril, Fernández y Rodríguez Larreta habían mantenido una conversación telefónica en la que ambos habían coincidido en trabajar “coordinadamente” con la Provincia de Buenos Aires para frenar la suba de casos pero, tan sólo días más tarde, el jefe de Gobierno firmó un documento junto a otros dirigentes de Juntos por el Cambio en el que cuestionaba “restricciones excesivas y mal calibradas” del Gobierno nacional.

“Sentí que estaba negociando en una mesa con él y en otra mesa estaban firmando una cosa totalmente distinta”.

 “Sentí que estaba negociando en una mesa con él y en otra mesa estaban firmando una cosa totalmente distinta” , dijo el viernes Fernández, haciéndose eco de las palabras que tan sólo unas horas antes había dicho el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.

 

De hecho, hasta horas antes de los anuncios presidenciales del último miércoles, los voceros de la Casa Rosada mantenían la esperanza de que Larreta y Diego Santilli se pusieran firmes en el control de la circulación de personas, que hicieran propias las medidas del 8 de abril, algo que finalmente no sucedió y empujó la decisión del nuevo DNU.

 

El máximo histórico de contagios

Ese componente político tiene como correlato la situación epidemiológica: después de un fin de semana pasado con números elevados, sólo el lunes se ubicó por debajo de la línea de los 20 mil casos, mientras que del martes al viernes la cantidad de infectados reportados estuvo siempre por encima de 24 mil y tocó su máximo histórico ayer viernes con 29.472 detectados.

 

Así, en los últimos cinco días se acumularon 126.066 casos, superando holgadamente al pico histórico de 2020 cuando, en la semana epidemiológica 42 -la segunda de octubre- se habían arañado los 100 mil.

 

Para tomar otra dimensión de la situación epidemiológica actual basta observar que hace tan sólo 15 días, mientras se atravesaba el fin de semana largo de Pascuas, se declaraban 9.902 infectados.

 

“Tengo la obligación de cuidar la situación del AMBA, porque es hoy el foco infeccioso más grave que tiene Argentina y el comienzo de clases coincide con el aumento de casos en la región, por eso las medidas que tomamos”, explicó el jefe de Estado nacional.

 

“Tengo la obligación de cuidar la situación del AMBA, porque es hoy el foco infeccioso más grave que tiene Argentina”

Alberto Fernández


En los últimos cinco días se acumularon 126.066 casos, superando holgadamente al pico histórico de 2020.

Política de shock

El miércoles por la mañana, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, había reconocido que la situación era muy compleja, pidió suspender “todo lo que se pudiera suspender” pero no habló de nuevas medidas.

 

De hecho, Fernández reconoció que algunos de sus ministros se inclinaban a esperar los resultados de las restricciones adoptadas el jueves 8, pero que él, en cambio, decidió adoptar una política de “shock” para bajar “la circulación y el relajamiento social”.

 

Además de la restricción nocturna a comercios y al movimiento de personas, el decreto presidencial suspende la presencialidad escolar desde el próximo lunes durante 15 días.

 

El cierre de las aulas, aclaró Fernández, no se debe a los contagios que puedan producirse dentro de los colegios sino por el “movimiento social” que supone el traslado de alumnos, docentes, no docentes y padres en las calles y en el transporte público de pasajeros.

 

El cierre de las aulas no se debe a los contagios que puedan producirse dentro de los colegios sino por el “movimiento social” que supone el traslado de alumnos, docentes, no docentes y padres.

Rechazo de la oposición

Esa medida fue rápidamente rechazada por los principales dirigentes de Juntos por el Cambio y de manera especial por Rodríguez Larreta, quien presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia para que el DNU sea declarado inconstitucional.

 

El jueves por la tarde, el alcalde había criticado públicamente la decisión de Fernández y había pedido una reunión urgente con el primer mandatario, que se concretaría finalmente el viernes por la mañana en la Quinta de Olivos.

 

Minutos antes de ese cónclave “para dialogar”, Rodríguez Larreta hizo efectiva la denuncia contra el artículo 2 del decreto y después dijo que haría todo lo que estuviera a su alcance para que el próximo lunes hubiera clases.

 

El Presidente, por su parte, destacó que si bien la reunión fue “respetuosa” le dijo personalmente al jefe de Gobierno porteño que “mentía” respecto de las vacunas comprometidas para la lucha contra el coronavirus.

 

Es que Larreta reiteró -en dos ocasiones- que las medidas impulsadas por la Casa Rosada fueron tomadas por no haber podido cumplir “las promesas” realizadas en materia de vacunación, mientras que la Casa Rosada señaló que la Argentina no escapa a la escasez mundial de fármacos.

 

El Presidente destacó que si bien la reunión fue “respetuosa” le dijo personalmente al jefe de Gobierno porteño que “mentía” respecto de las vacunas.

864.000 dosis AstraZeneca y un nuevo envío de SputnikV

Sobre ese punto, en las últimas horas se confirmó la llegada de un vuelo del mecanismo Covax que depositará en Ezeiza 864.000 dosis AstraZeneca el próximo domingo.

 

Mientras tanto, Aerolíneas Argentinas ya despachó un nuevo vuelo con destino a Moscú para traer una cantidad no definida de Sputnik V.

 

Desde el comienzo del puente aéreo con la capital rusa, cada viaje ha traído cerca de 400 mil vacunas, una cifra que, de repetirse, posibilitará al país contar con 1,2 millones de dosis para distribuir en los próximos 15 días.

Aerolíneas Argentinas ya despachó un nuevo vuelo con destino a Moscú para traer una cantidad no definida de Sputnik V.

Fuente: telam.com.ar,

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